Remodelación de Pío Nono:
BARRIO BELLAVISTA ANHELA REABILITARSE
Durante la última década, el popular barrio bohemio de Santiago, se ha visto afectado por un fuerte deterioro. El comercio, la vida nocturna y la destrucción ambiental han sido los principales culpables de la pérdida de la identidad cultural e histórica que por años marcó al antiguo barrio de la Chimba.
Por Jacko Bitrán y Francisca Fonseca
“Paseo Pío Nono”, es el nombre del proyecto que pretende remodelar y convertir la calle principal del barrio Bellavista, desde Santa María hasta las falda del Cerro San Cristóbal, en una vía mayormente peatonal. Es el primer paso de un plan global de modernización del barrio, que contempla la remodelación del área pública: ampliación de veredas, eliminar estacionamientos en ambas calzadas, incluir una ciclo vía, arreglo de fachadas y alumbrado, e instalación de áreas verdes, manteniendo el sentido del tránsito vehicular.
“El proyecto fue encabezado por la Corporación de Desarrollo del barrio Bellavista en conjunto con Ciudad Viva, quienes fueron los primeros en formalizar las propuesta”, según explicó María Eliana Bustamante, asistente local de la junta de vecino número13 de Bellavista. Estas entidades, apoyadas por la escuela de urbanísimo de la Universidad Católica, desarrollaron el plan de remodelación, luego de realizarse la primera Charrete en nuestro país. El término es utilizado para definir una técnica de planificación urbana, que pretende lograr consensos entre los participantes que dialogan sobre ciertos problemas, para desarrollar un proyecto de manera conjunta. Esta contó con la presencia de dos expertos norteamericanos y de más de 50 personas, incluyendo locatarios, residentes y usuarios del barrio.
Este proyecto fue aceptado con agrado por la mayoría de los dueños de diversos negocios que agrupa la calle Pío Nono, entre ellos bibliotecas, restoranes, quioscos y locales de artesanía en Lapislázuli, quienes participaron en esta gran iniciativa, transformándose así en un pilar fundamental dentro de la formación del plan de remodelación de la calle. “Fui a participar incluso de la charrete gracias a una invitación de ambas municipalidades y la intención me parece de lo mejor. La mayoría de la gente que entra en mi tienda son extranjeros y estos en general llegan caminando, por lo que construir una especie de boulevard seguramente aumentará mis ventas”, cuenta la propietaria de “Chilenos artistas y artesanos chilenos”, Gloria Mayans. También es el caso de Sergio Valdez, quién atiende un local de Lapislázuli, “llegarán más clientes seguro, porque la mayor cantidad de ventas hoy se realizan a personas extranjeras que quieren acceder a las zonas más bonitas, de fácil acceso y cómodas para caminar. Además crecerán las ventas, porque con los tacos y choques que se producían, no podían muchas veces acceder al lugar y tampoco se motivaban a hacerlo; estos problemas con la creación de una vía más segura quedarán solucionados”, aseguró el arrendatario.
No obstante, hay locatarios que no opinan lo mismo, ya que piensan que la medida les afectará de una u otra manera. Un caso de lo anterior es el de la señora Juana Ortubia, que hace más de 20 años es dueña de un local de artesanía, quien será expulsada del lugar una vez que empiecen las faenas, quedando sin lugar de trabajo. Aún así, fue invitada a participar en la Charrete, pero sus demandas no fueron escuchadas por lo que su cesantía se ha transformado en un problema inminente, aunque existe la posibilidad que su puesto pueda ser corrido unos metros más atrás, su futuro laboral es una incertidumbre. No es el único caso, Jordan Fuentes, dueño de un quiosco que vende desde bebidas hasta diarios, quedará sin trabajo, ya que su puesto será destruido cuando el proyecto comience a construirse, pero la diferencia es que él se rehusó a participar de la Charrete . Esté caso es más extremo ya que le dijeron que no existe ninguna posibilidad para que pueda salvar su oficio, definitivamente tendrá que buscar otro lugar para poder seguir trabajando.
Sin embargo, la realización del proyecto no es tan simple como parece, ya que Pío Nono se caracteriza por ser una calle compartida con las comunas de Providencia y Recoleta, luego de que en el año 1992 se estableciera la división a través de una jurisdicción, que divide también al barrio en dos partes. Ambos municipios fueron quienes finalmente tomaron la organización del proyecto, tanto la planificación como el financiamiento se este. Según Paulina Ahumada, asesora urbanista de la municipalidad de Recoleta, no ha sido difícil trabajar junto a su homóloga de Providencia, ya que cada comuna se ocupa del lado de la calle que le compete. Además asegura que se necesita de una gran cantidad de recursos monetarios, 500 millones de pesos aproximadamente.
El proyecto contempla asumir los costos a través de un financiamiento compartido entre fondos privados, municipales y sectoriales. La mayoría de los gastos correrán por cuenta del Ministerio de Vivienda, una vez aprobado el proyecto completamente, quien se encargará de financiar gran parte de este, por ser una obra de carácter público. El resto será responsabilidad de cada municipio, designándose un porcentaje diferenciado, acción que puede estar coordinada y apoyada de organizaciones privadas.
Este es el primer paso de un ambicioso proyecto, que plantea en un mediano plazo remodelar la calle Pío Nono, convirtiéndola en un Boulevard, incluyendo como parte de su modernización, la creación de 46 nuevos locales, entre los que habrán restoranes, cafés, locales de artesanía, un hostal, etc. Dando lugar a muestras artísticas y obras de teatro. Contribuyendo así a mejorar la imagen del barrio y recuperando la añorada identidad que durante años reconoció a Bellavista como uno de los principales centros históricos y culturales de Santiago.
De la Chimba a Bellavista
El origen del barrio data desde la época colonial, cuyo crecimiento rural se intensificó con los años, transformándose en zonas de tierras fértiles para la agricultura y el cultivo de viñas, por encontrarse a orillas del Río Mapocho.
La Chimba, que en quechua significa “al otro lado”, comprendía de dos zonas: el antiguo camino de Chile, actualmente Av. Independencia y el sector oriente del cerro, que hoy comprenden las comunas de Recoleta y Providencia. Este lado es lo que hoy se conoce como el barrio Bellavista, lugar que por años albergó a comunidades religiosas y familias aristócratas.
A lo largo del siglo XX, la clase media llega a vivir al barrio, contribuyendo una nueva tendencia urbana en el sector. La tranquilidad, la mística y la magia irradiada por el cerro San Cristóbal y el Río Mapocho, dio cabida a que el barrio se transformara poco a poco en el rincón secreto de artistas e intelectuales, encontrando en él un ambiente bohemio, que lo identificó por varias décadas.
Todos estos años, Bellavista ha forjando una imagen y una identidad cultural llena de historia. Por ende, varias fachadas y construcciones han sido nombradas monumentos nacionales, por el valor estético e histórico que poseen. Además de acoger a diversos artistas, como Pablo Neruda, cuya casa se encuentra en las faldas del cerro, y el arquitecto Camilo Mori, quien diseñó la popular “Casa Roja”, ubicada en la plaza que lleva su nombre.
Hoy en día, el barrio es reconocido por ser uno de los centro de recreación y diversión nocturnos de Santiago, que mueven al comercio y los diversos servicios que ofrece el sector, además de aportar un fuerte potencial económico con la gastronomía y el desarrollo turístico. Sin embargo, el comercio explosivo, la delincuencia, el deterioro de las fachadas y de áreas verdes, además de la contaminación ambientan han llevado a que la calidad patrimonial y cultural del barrio produzca un fuerte impacto negativo, trasformando al sector en un antro del carrete, haciendo de Bellavista un lugar degradado tanto urbana como socialmente.
Motivaciones y objetivos del proyecto
La propuesta, impulsada por los mismos vecinos y locatarios, se inició tras las problemática que afecta al barrio a partir de los años 90’, con el fin de revertir la actual condición del sector. Los problemas que padecen los residentes no son menores: la poca seguridad que afecta al barrio tras la falta de control y fiscalización policial, dando paso a la delincuencia y al tráfico de drogas, conflictos con los estacionamientos y cuidadores de autos, quienes se adueñan de las calles los fines de semanas, de la contaminación que arrastra la actividad nocturna en conjunto de ruidos molestos hasta altas horas de la madrugada y el deterioro a la infraestructura por parte de los usuarios, son los principales focos de conflictos. Por otro lado, la zona correspondiente al municipio de Recoleta, presenta un mayor deterioro en la mantención, limpieza y seguridad, a diferencia de Providencia. El desplazamiento por parte de los residentes de esa comuna, ha fomentado la llegada de discotecas, galpones, fábricas y talleres ligados al barrio Patronato, impactando la calidad urbana y la seguridad del sector. Esto conlleva al desequilibrio y a la desarmonía que existe entre las actividades residenciales y las de esparcimiento, debido a la ausencia de normativas y fiscalizaciones que controlen y lleven a cabo un pleno desarrollo urbano, en ambos municipios.
Por ende, los vecinos apoyados a la agrupación comunitaria Ciudad Viva, que nació tras ser la coordinadora “No a la Costanera Norte”, lograron organizar y trabajar conjuntamente en defensa del patrimonio y la cultura de Bellavista. Si bien, es un organismo sin fines de lucro que no posee ningún financiamiento especial, ha demostrado que la activa labor que desempeña ha logrado hacerse presente en grandes proyectos, provocando cambios importantes en obras públicas y normativas que promueven los derechos y deberes de los ciudadanos.
Los objetivos radican principalmente en el plano social y urbano, desarrollando una mejor calidad de vida, tanto para residentes como locatarios y usuarios del sector. Promover un mejoramiento en las diversas actividades productivas, artísticas y comerciales de manera armónica con el desarrollo social del barrio. Un mejoramiento en la infraestructura e inmobiliaria preservando el patrimonio cultural. Además de fomentar la actividad cultural, fortaleciendo el desarrollo turístico y gastronómico, que aportan significativamente al potencial económico y a la imagen de Bellavista, recuperando finalmente la identidad perdida que anhela por ser nuevamente reconstruida.
http://araleditores.tripod.com.pe/sullana_bellavista.htmhttp://documentacion.ciudadviva.cl/medio_ambiente/costanera_norte/docs_costanera/no_costanera_norte.pdf